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Chistes de animales

Un partido de fútbol entre el equipo de los elefantes contra el equipo de los gusanos. El partido estaba muy descompensado. Tanto que a diez minutos del final iban ganando los elefantes por 50-0. Pero, de repente, el equipo de los gusanos hace un cambio y sale el ciempiés. El ciempiés empieza a meter un gol tras otro y al final del partido quedan 50-75. Al final del partido, el capitán de los elefantes, incrédulo, se acerca al vestuario de los gusanos y le pregunta a uno…

- ¡Qué portento de jugador! ¿Por qué no lo habéis sacado antes?

- Es que estaba terminando de atarse las botas.

A Ricardo sus papás le han regalado un loro. Era un loro ya mayor, muy bonito él. Pero tenía una muy mala costumbre: decía muchas palabrotas. Ricardo intentaba corregir esa actitud del loro. Primero con mucha paciencia, con palabras bonitas y con mucha educación… pero el loro no le hacía ni caso!! Le ponía música suave… siempre le trataba con mucho cariño… pero nada: el loro seguía a la suya!!!

Un día Ricardo se le acabó la paciencia y metió al loro en el congelador. Durante unos minutos escuchó los gritos del loro pero al poco se calló. Pero Ricardo estaba arrepentido y rápidamente abrió la puerta del congelador.

El loro salió con cara de miedo y le dijo a Ricardo: "Siento mucho haberte ofendido con mi palabrotas. ¡¡Perdóname, no diré ninguna más!!"

Ricardo estaba sorprendidísimo por el cambio en la actitud del loro y no sabía muy bien lo que lo había hecho cambiar de esa manera. Cuando el loro continuó y le dijo…." Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? ¿¿Qué fue lo que hizo el pollo??"

Un amigo le dice a otro…

- Oye, ¡que mi gato ha matado a tu perro!

- Pero cómo va a amatra tu gato a mi perro. Si mi perro es un Doberman que mide dos metros!!

- Ah, ya, ya lo sé. Pero es que mi gato es el del coche de mi padre.

Va una moto a toda velocidad por la carretera, a más de 200 km/h y de repente se encuentra con un pajarito al que no puede esquivar. ¡¡Pum!! Le pega en todo el casco y el pájaro cae al asfalto.

El motorista se siente fatal por el accidente y se para a atender al pajarillo. Ve que aún está vivo y lo recoge, se lo lleva a casa, le compra una jaulita y lo cuida hasta que se pone bien.

A los pocos días el pajarito recupera la conciencia y al despertar se ve encerrado como en una cárcel y exclama en voz alta: “¡¡Nooo!! ¡¡Maté al motorista!!

Una madre mosquito le dice a sus hijos mosquititos:

“Hijos, tened mucho cuidado con los humanos y no os acerquéis a ellos ya que siempre quieren matarnos”

Pero uno de los mosquitos le dijo:

“No, mami, eso no es cierto. El otro día un humano se paso la tarde aplaudiéndome.

Va un gato caminando por un tejado y se encuentra a otro gato. El primer gato le dice al primero: “Miauuuuu miauuuuuu”

Y el segundo le contesta: “Guaaaaaau guuuuaaaaauuuu”

El primer gato se extraña y le pregunta: “Oye, si tú eres un gato, porque ladras como un perro”

A lo que el segundo gato le contesta: “¡¡Pues porque sé idiomas!!”